
...(sonido de estática en la radio)...
Aquí nuestro corresponsal, desde las mismísimas arenas de los desiertos de Eritrea. Nos encontramos asediados en el interior de una mísera casucha, rodeados por fuerzas hostiles superiores en número. Tres marines aguantan estoicamente el sitio, armados con fusiles automáticos y el lanzamisiles de reglamento. Es un lugar aterrador, un sitio lleno de enemigos....
De pronto, el tableteo de una ametralladora de grueso calibre resuena en el valle. "Tenemos un blindado" - dice una voz átona a través del comunicador del soldado que está cubriendo la puerta Norte. Acto seguido, se oye un alarido y después , nada. El hombre que custodiaba la puerta ha caído, aunque es reemplazado por otro, que surge de la habitación del fondo del pasillo a ocupar su mismo puesto. "Están entrando" - dice otro, parapetado tras el quicio de la puerta.
...(la transmisión se corta bruscamente y queda sólo el chisporroteo de la estática en la radio de campaña)...
La situación es ciertamente desesperada...como todos los jueves desde hace cuatro años, que es el tiempo que llevamos luchando codo con codo contra nuestros pixelizados enemigos del Ghost Recon. Es una lucha sin cuartel , en la que el sueño y la fatiga (y los años, que también pasan factura) pondrán fin a la batalla, aunque sólo sea un receso hasta la semana próxima, en la que volveremos a intentar defender el Álamo a golpe de ratón.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada