
¡ Campanas y alabanzas ! ¡ POR FIN !
Por fin nos acabamos el Rainbow Six Las Vegas, mediante la novedosa técnica del "tanquecito brutal". Esto consiste en dotar a cada uno de los jugadores de un escudo antibalas y una pistola de grueso calibre (por ejemplo, una Dessert Eagle en mi caso) e ir agachadito todo el rato, despacito, en plan minitanque y asomar los morros sólo en caso de extrema necesidad.
La idea, de JP, no es mala aunque es algo incómoda, sobre todo debido a que para lanzar granadas hay que deshacerse del escudo momentáneamente y quedar sólo bajo la protección de la pistolita, cosa que a un usuario de la combinación "ametralladora_ligera_y_muchas_ granadas_incendiarias" como lo es un servidor, pues no le hacía demasiada gracia precisamente.
En cualquier caso, la táctica nos sirvió para pasar la última misión, tarea en la que llevábamos metidos nada menos que tres meses. Y es que el que la sigue, la consigue.
Y ya que estamos, esta noche comenzamos el Vegas2. Como dijo alguien, son ganas de caldo...